Conóceme mejor

Tengo una naturaleza curiosa, y creo que eso mismo me llevó, desde muy joven, a cuestionarlo todo: a mí mismo y a la realidad que me rodea. Ese impulso me condujo primero a una gran insatisfacción, y luego a un camino de búsqueda que comenzó con mi primera clase de yoga hace ya más de diecinueve años, y que continúa hasta hoy.
Con el tiempo, la práctica sostenida despertó en mí el deseo de comprender más profundamente la filosofía detrás del Yoga. Esa inquietud me llevó también a explorar otros lenguajes del cuerpo y el movimiento, como la danza, la anatomía, el ayurveda y la medicina china.
Viajé a la India en siete ocasiones, donde practiqué con Sharath Jois, maestro del linaje del Ashtanga Yoga, quien en 2018 me otorgó la autorización Nivel II para enseñar. Más allá de la práctica, India me brindó otra forma de percibir el mundo: me abrió los ojos a reconocer lo divino en lo cotidiano.
Con los años, nuevos desafíos vitales me llevaron a indagar en lo transpersonal. Así llegué a la terapia, al árbol genealógico, al acompañamiento del nacimiento. Buscaba comprender mis propios orígenes, y terminé aprendiendo a acompañar a otros en los suyos.

Hoy me mueve el deseo profundo de acompañar a otros en sus propios procesos de transformación. Doy clases presenciales de Ashtanga Yoga en Palma de Mallorca, además de sostener un espacio de seguimiento online y ofrecer talleres en diversas ciudades de Europa y Latinoamérica. Asimismo, ofrezco acompañamiento en formato de mentorías, terapias transgeneracionales o sostén como doula.
El tantra ha nutrido mi forma de acompañar con una mirada que valora el placer de habitarse plenamente. Hay algo en la interrelación de la espontaneidad del movimiento, la fuerza de las emociones y el peso de la palabra que marca mi rol como facilitador. Me interesa percibir al otro desde su presencia, detectar patrones y ofrecer herramientas para que también los reconozca.
Acompañar es, para mí, una forma de tejer comunidad. De hacer que la conciencia individual crezca y, con ella, la posibilidad real de un mundo más humano.

Mis valores

PRESENCIA: Habitar el momento con atención es la base de toda transformación.
BÚSQUEDA: El motor es la pregunta. Estudiar, observar, ir hacia adentro.
EMPATÍA: Sostener con escucha, cuidado y respeto los ritmos del otro.
AUTENTICIDAD: Estar con el otro desde lo espontáneo, sin forzar ni aparentar.
TRANSFORMACIÓN: Acompañar lo que se mueve, lo que emerge, lo que pide cambio.
COMUNIDAD: Tejer vínculos conscientes es sembrar un mundo más humano.

¿Resuenas con mi viaje y quieres que acompañe el tuyo?